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Chatarra en Colombia: un negocio invisible pero rentable

BOGOTÁ. La chatarra se reconoce como una materia prima escasa y a la vez estratégica, con capacidad para ser reciclada un número infinito de veces, sin perder sus propiedades básicas; en Colombia es un negocio bien pago y en crecimiento, sin embargo no es muy conocido.

El panorama de este mercado frente a Latinoamérica es amplio, ya que la región es una de las mayores exportadoras de materias primas, en el caso de Colombia, es quien exporta la mayor parte de cobre y aluminio.

La chatarra se clasifica en metales ferrosos y no ferrosos. Los ferrosos tienen como principal componente el hierro y acero, provienen del desguazamiento de vehículos, máquinas y barcos, estos poseen una gran ventaja, el material en su precio es relativamente bajo y la capacidad que posee al unirse con otros elementos para mejorar sustancialmente sus propiedades, es buena.

Los no ferrosos como cobre, aluminio, plomo, níqueles y las aleaciones, son costosos y poco abundantes en el país. Se localizan en ventanas, cables y tubos, las dos primeras son las que más se comercializan en Colombia.

El país es especialista en exportar chatarra naval a nivel de Latinoamérica, siendo este el más fácil de comercializar, gracias a los diferentes puertos marítimos con los que contamos.

Según la bolsa de metales de Londres, el cobre se cotiza en 6,641.00 dólares por tonelada y el aluminio en 2,133.00 dólares tonelada, en nuestro país los diferentes empresarios y comercializadores de estos metales esperan recibir al mismo precio que se cotiza en la bolsa de metales de Londres.

Como lo afirma Gustavo Quiñonez, gerente Comercial de Superbid Colombia, los sectores productores industriales generan chatarra ferrosa, también el sector petrolero, alimentos, construcción, entre otros, al realizar adecuaciones y cambios de planta en la industria que, a su vez serán exportados a países como China y Europa en general.

Anteriormente la comercialización era más personalizada, con los pequeños compradores de chatarra y por medio de compra directa, iban a recoger a cada empresa los metales, para luego revenderlos.

Ahora por medio de Superbid que ofrece subastas virtuales, se puede realizar una compra directa teniendo en cuenta su origen, pero, se debe competir con sectores similares, así se garantizará material lícito en las compras.

Al comprar chatarra se recupera en muy poco tiempo el capital, se adquiere, transporta y vende rápidamente, por eso es considerado como un excelente negocio, se espera que para finales del 2017 la multinacional cierre con 8.500 millones de pesos vendidos por medio de subastas virtuales.

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