Barranquilla

Egresado de Uniatlántico gana beca en Estados Unidos para investigación en cáncer

BARRANQUILLA. Pedro De la Torre, Químico egresado de la facultad de Ciencias Básicas de la Universidad del Atlántico, recientemente ha sido galardonado con la beca “Pelotonia” para estudios postdoctorales en cáncer; la beca más prestigiosa de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos), donde realiza sus estudios postdoctorales en el área de la biofísica.

Pelotonia es una organización de la Universidad Estatal de Ohio que financia investigación en cáncer y recolectan recursos a través de donaciones. El 100% del dinero se destina a investigación y se invierte en algunos investigadores que ellos seleccionan a través de concurso público. “Estos investigadores compiten por ser financiados y yo fui uno de los dos investigadores postdoctorales afortunados de este año, es un orgullo para mí ser parte de este equipo”. Nuestro trabajo se enfoca en la búsqueda de una cura para cualquier tipo de cáncer, un tratamiento, o en estudiar desde la ciencia básica un fenómeno que no se entienda hasta ahora, relacionado con esta enfermedad, explicó el científico. Ver detalles en http://pelotonia.org/the-blog/.

Pedro De la Torre obtuvo su título de Químico en la Universidad del Atlántico. Luego de ganarse una beca, en el 2015 recibió su doctorado (Ph.D.) en Ciencias Aplicadas, con la máxima distinción que otorga la Universidad de Talca, Chile. En su más reciente visita a la Universidad del Atlántico, dictó la conferencia: “Hacia una completa estructura cristalográfica de la proteína cadherina-23 esencial en la audición”, dando a conocer los trabajos de investigación que adelanta actualmente y mostrando a sus colegas y a los jóvenes que se forman hoy en la facultad donde estudió química, hasta dónde se puede llegar con disciplina, ganas y perseverancia.

Su proyecto está enfocado en el estudio de una proteína llamada protocadherina-20, de la que hay cierta evidencia de que podría estar involucrada en el incremento del dolor en pacientes con cáncer de hueso. Estos pacientes sienten un dolor muy fuerte y progresivo a medida que la enfermedad avanza. Hasta ahora no hay una cura o tratamiento, ya que no se conoce el mecanismo por medio del cual incrementa el dolor en estos pacientes. Lo que sí se sabe es que en estudios de laboratorio con ratas a las cuales se les induce cáncer de hueso, las neuronas de la medula espinal empiezan a producir mayores cantidades de protocadherina-20, lo cual se relaciona con una mayor activación, comunicación y transmisión de señales entre estas neuronas. Esto potencializa un proceso denominado excitabilidad sináptica, que es la que promueve el dolor.

“Imagínense dos pulpos que se tocan a través de sus tentáculos, cada pulpo es una neurona y sus tentáculos son protocadherina-20, pero con el tiempo, a los pulpos les crecen más tentáculos, lo que hace que estos cada vez interactúen y se activen más. En la práctica esto al parecer se traduce en un incremento del dolor. Mi objetivo es descubrir la estructura 3D de esos tentáculos formados por protocadherina-20. Así podríamos entender la forma en que esta proteína interactúa y a largo plazo enfocarnos en desarrollar un fármaco que module la comunicación y activación entre las neuronas de la médula espinal. Este proyecto me ha permitido iniciar una carrera más independiente como investigador, vinculado al laboratorio del Profesor Marcos Sotomayor, quien es mi mentor postdoctoral”, explica De la Torre.

¿Qué tiene que ver esto con las familias de Juan de Acosta (Atlántico) que padecen la enfermedad Huntington?. Juan de Acosta posee la primera o la segunda mayor población con personas enfermas de Huntington en el mundo. Indirectamente, esta investigación podría ser de gran utilidad para llegar algún día a una alternativa de tratamiento para las personas que padecen esta enfermedad, hay fuertes indicios de que Protocadherina-20 juega un papel importante en la progresión de Huntington y en el desarrollo del tejido cerebral.

Pedro De la Torre comenzó en el 2014 su formación en cristalografía de rayos-X con el Dr. Sotomayor a través de una pasantía de investigación de tres meses financiada por la beca doctoral Conicyt del gobierno de Chile, y al culminar sus estudios doctorales en ese país, se unió al laboratorio de Sotomayor como su investigador postdoctoral en el año 2016.

Este joven talentoso da algunos consejos a otros jóvenes:

Estudiar una carrera de ciencias básicas implica el uso de mucho esfuerzo, se necesita generosidad con el conocimiento, ingenio, versatilidad y capacidad para afrontar los retos científicos desde muchas perspectivas. El ingenio es la principal clave para afrontar retos científicos desde cualquier área del conocimiento. Dominar un idioma extranjero, especialmente el inglés, te permite tener acceso a muchas becas en el exterior. Actualmente, es el lenguaje que hace converger a todos los científicos del mundo. Por ejemplo, cuando asistí a la pasada reunión de la Sociedad de Biofísica en New Orleans (Estados Unidos), más de siete mil de los mejores científicos del área en un mismo sitio, fue magnífico. Al igual cuando estuve en el acelerador de partículas de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), sin el inglés este tipo de oportunidades se pierden, comenta el joven científico.

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