SANTA MARTA_ Hoy, hace 25 años, sucedió uno de los hechos más sangrientos acaecidos en el país y cuyo escenario fue la Ciénaga Grande Santa Marta, en el Magdalena: 39 pescadores murieron a manos de paramilitares, bajo las órdenes de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.
El crimen selectivo fue ejecutado por el grupo armado en un intento de controlar la zona, pues según ellos, había que eliminar a los supuestos colaboradores del ELN. El tiempo demostró que estaban equivocados.
A pesar de haber transcurrido un cuarto de siglo, la justicia y la reparación no ha llegado del todo a las familias de las víctimas y el pueblo palafítico de Nueva Venecia – escenario central del cruel episodio – sigue abrazado por la pobreza y el abandono.
Los sobrevivientes del holocausto no se reponen del dolor y manifiestan que aún el ladrido de los perros en las noches los atemoriza, porque fueron ellos quienes en la madrugada del 22 de noviembre del año 2000, avisaron la llegada de las lanchas con sus sanguinarios ocupantes.
Aunque se menciona el 22 de noviembre como la fecha conmemorativa, se resalta que la denominada ‘Caravana de la Muerte’ de las autodefensas comenzó a las 10 de la noche del 21 de noviembre, por el caño Clarín. Cinco lanchas transportaban cada una 12 personas, al mando de alias Andrés, jefe de la compañía ‘Walter Úsuga’.
A las 11 y media de la noche de ese dia, las embarcaciones arrimaron al kilómetro 13 y allí, a machete y puñal, dieron muerte a 11 pescadores. Otros 5 fueron convertidos en rehenes guías. La idea era que los condujeran por entre los manglares.
A las 3 de la madrugada del 22 de noviembre llegaron a Nueva Venecia y se dividieron en grupos. Unos rodearon el pueblo y reunieron a los hombres en la plaza de la iglesia en donde fusilaron a doce. Otros disparaban contra las casas e irrumpían en las tiendas para saquearlas.
A las cinco de la mañana, en la retirada, dieron muerte a otros pescadores que se transportaban en tres canoas.
Este y otros sucesos sangrientos obliga a recordar y honrar a las víctimas, y trabajar hacia una paz y justicia duradera.







