BOGOTÁ_ Colombia atraviesa uno de los momentos más críticos para su sistema democrático en las últimas décadas, según el más reciente Índice de Democracia elaborado por la Economist Intelligence Unit (EIU), que ubica al país con su peor calificación histórica y evidencia un marcado retroceso en la calidad institucional.
De acuerdo con el informe, el país obtuvo un puntaje cercano a 6 sobre 10, lo que representa su nivel más bajo desde que se mide este indicador y lo ubica en la categoría de “régimen híbrido”, un escalón por debajo de las democracias imperfectas.
Este descenso implicó una caída de 13 posiciones en el ranking global, situando a Colombia en el puesto 73 entre cerca de 200 países evaluados, y convirtiéndolo en el país con el mayor retroceso en América Latina durante el último año.
El Índice de Democracia, que analiza variables como el funcionamiento del gobierno, el proceso electoral, la participación política, la cultura política y las libertades civiles, clasifica a los países en cuatro categorías: democracias plenas, democracias defectuosas, regímenes híbridos y autoritarios.
El deterioro en el caso colombiano se da en un contexto en el que, paradójicamente, la región mostró signos de recuperación tras varios años de declive. Sin embargo, Colombia fue la excepción, registrando la caída más pronunciada en el continente.
Analistas advierten que este retroceso está asociado a factores como el debilitamiento institucional, la violencia contra actores políticos y sociales, así como tensiones en el funcionamiento de las instituciones democráticas.
El resultado enciende alertas sobre el estado de la democracia en el país y plantea desafíos urgentes de cara al fortalecimiento institucional, la garantía de derechos y la estabilidad del sistema político en un escenario marcado por la polarización y la incertidumbre.







