MIAMI_ El reconocido actor venezolano Fernando Carrillo, famoso por sus papeles en telenovelas como María Isabel y Rosalinda, sorprendió a seguidores de la farándula y de la política al confirmar públicamente que mantuvo una relación sentimental con la actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Durante una entrevista en un programa de televisión, Carrillo aseguró que su vínculo con Rodríguez, quien hoy se encuentra al frente del Ejecutivo venezolano tras la detención del expresidente Nicolás Maduro, se extendió durante tres años y calificó a la política como “el gran amor de mi vida”.
El actor, que además ha sido un abierto defensor del chavismo en distintos escenarios mediáticos, negó que Delcy Rodríguez haya traicionado a Maduro y defendió su compromiso con el proyecto político al que ambos estaban vinculados antes de la crisis actual en Venezuela. “La conozco muy bien, fue mi pareja y estoy seguro de que la traición no vino por allí”, afirmó Carrillo.
Las declaraciones se producen en un contexto político altamente tenso en Venezuela y la región, tras la reciente operación estadounidense que culminó con la captura de Maduro y su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales, y la posterior asunción de Rodríguez como autoridad encargada del país.
La revelación del romance entre el intérprete venezolano y la actual mandataria interina ha generado amplios comentarios en redes sociales y medios internacionales, donde se debate entre el interés por la vida privada de figuras públicas y la posible influencia de esas experiencias personales en la percepción pública de la política venezolana.
Carrillo, quien ha manifestado en diversas ocasiones su simpatía por el régimen de Maduro y sus líderes, utilizó el espacio mediático no solo para recordar su pasado sentimental, sino también para defender la figura de Rodríguez como una mujer leal, inteligente y comprometida con su país, ante las críticas y especulaciones surgidas tras los recientes cambios de poder en Caracas.
La noticia, que mezcla farándula y política internacional, pone de nuevo el foco sobre la trayectoria personal y profesional de Carrillo, así como sobre la figura de Delcy Rodríguez, cuya vida antes de alcanzar altos cargos en el Estado venezolano ahora ha suscitado renovado interés público.







