BOGOTÁ_ Colombia conmemora esta semana los 80 años del nacimiento del escritor cordobés David Sánchez Juliao (1945–2011), una de las figuras más destacadas de la narrativa del Caribe y un pionero de los formatos de narración oral grabada que, décadas después, anticiparían la lógica del pódcast.
Sánchez Juliao irrumpió en la literatura colombiana con un estilo propio, marcado por el humor, la oralidad y la aguda observación de la vida cotidiana en la región Caribe. Obras como El Flecha, El Pachanga, Pero sigo siendo el rey y Mi sangre aunque plebeya lo consolidaron como un referente nacional, capaz de combinar la tradición oral con la literatura escrita.
Durante los años setenta, el autor grabó sus relatos en casetes que circularon ampliamente por el país, un formato innovador para la época y que hoy es visto como antecedente directo del consumo contemporáneo de historias narradas en audio. Su voz, su cadencia y su manera de contar lo convirtieron en un fenómeno cultural que trascendió libros y escenarios.
En homenaje a su legado, se prepara la publicación de un libro infantil inédito titulado Camino al Bosque, que será distribuido en colegios y bibliotecas de Córdoba. Asimismo, su archivo literario —compuesto por manuscritos, cuadernos, correspondencia y documentos personales— será puesto a disposición del público en un banco cultural regional.
Además, avanza la producción del documental “Nadie es profeta en Lorica”, que reconstruirá la vida del escritor, su obra y su influencia en la identidad del Caribe colombiano.
A 14 años de su muerte, la obra de David Sánchez Juliao continúa vigente y mantiene su lugar como uno de los grandes narradores populares del país, un autor que encontró en la palabra hablada una forma única de contar la realidad y de acercarse a las emociones del pueblo caribeño.







