SANTA MARTA_ Una nueva alerta encendieron los residentes del sector de Curinca, en Santa Marta, tras denunciar la reaparición de construcciones ilegales en zonas verdes de conjuntos residenciales, una problemática que, según afirman, ya había sido intervenida en años anteriores.
De acuerdo con la comunidad, las invasiones en áreas comunes de las Reservas de Curinca no solo han regresado, sino que presentan un mayor nivel de avance, lo que ha generado preocupación entre los habitantes por la pérdida de espacios públicos.
Los vecinos recordaron que esta situación ya había sido denunciada en 2024, cuando se evidenció la delimitación ilegal de terrenos y la construcción de estructuras sin los permisos correspondientes, muchas de ellas realizadas durante la noche. En ese momento, las autoridades intervinieron y lograron retirar algunas edificaciones.
Sin embargo, en marzo de 2026, los reportes indican que las ocupaciones han vuelto con mayor intensidad, afectando zonas destinadas al uso común y alterando el orden urbanístico del sector.
Además de la reducción de áreas verdes, los residentes expresaron su preocupación por posibles impactos en la seguridad y la convivencia, al considerar que estas construcciones irregulares podrían generar conflictos y deterioro en la calidad de vida de las familias que habitan el conjunto.
Ante este panorama, la comunidad hizo un llamado urgente a la Alcaldía Distrital y a la Policía Metropolitana para que intervengan de manera definitiva, frenen las obras ilegales y garanticen la protección del espacio público.
El caso vuelve a poner en evidencia los retos que enfrenta Santa Marta en materia de control urbano y defensa de sus zonas comunes, en una ciudad donde el crecimiento desordenado sigue siendo motivo de preocupación ciudadana.







