BOGOTÁ_ El comediante colombiano Juan Ricardo Lozano, conocido como “Alerta”, volvió a encender la polémica en torno al escándalo que sacude a Caracol Televisión, tras revelar detalles sobre presuntas situaciones de acoso y maltrato dentro del canal, y expresar su temor por posibles represalias en su contra.
En declaraciones recientes, el humorista aseguró que durante su paso por la cadena recibió múltiples testimonios de mujeres —entre ellas extras y artistas— que denunciaban comportamientos inapropiados en el entorno laboral. Según explicó, estas personas acudían a él por su formación como abogado, lo que le permitió conocer de cerca varios casos.
Alerta describió el ambiente dentro del canal como preocupante y llegó a calificar algunas situaciones como “inhumanas”, señalando que no se trataba de hechos aislados, sino de dinámicas reiteradas que, a su juicio, no fueron atendidas con la contundencia necesaria.
El comediante también afirmó que, junto a otras personas, se llegó a redactar una carta para denunciar lo ocurrido, insistiendo en que con un solo caso comprobado debieron adoptarse medidas ejemplares. Además, hizo un llamado a establecer límites claros en las relaciones laborales para evitar abusos de poder.
En medio de la controversia, Lozano manifestó abiertamente su preocupación por posibles represalias tras hacer públicas estas denuncias. Según dijo, teme que se intente desacreditarlo o incluso vincularlo falsamente a situaciones similares como respuesta a sus declaraciones.
El pronunciamiento se da en un contexto de creciente crisis reputacional para Caracol Televisión, luego de que salieran a la luz múltiples denuncias de acoso que han derivado en investigaciones internas y la intervención de entidades como el Ministerio de Trabajo.
Incluso, el caso ha tenido consecuencias visibles dentro del canal, como la salida de reconocidos periodistas y la apertura de una investigación independiente para esclarecer los hechos y garantizar el acompañamiento a las presuntas víctimas.
Las declaraciones de Alerta reavivan el debate sobre las condiciones laborales en los medios de comunicación en Colombia y la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y protección para quienes deciden alzar la voz frente a posibles abusos.







