SANTA MARTA_ Este viernes 17 de abril de 2026 se llevará a cabo en Colombia el denominado “Día Cívico de la Paz con la Naturaleza”, una jornada decretada por el Gobierno nacional que ha generado dudas entre trabajadores, estudiantes y ciudadanos sobre su alcance.
La medida fue establecida mediante el Decreto 500 de 2024, que fijó el tercer viernes de abril de cada año como día cívico, con el objetivo de promover la reflexión sobre el cuidado de los recursos naturales como el agua, el aire y las fuentes energéticas.
De acuerdo con la normativa, las entidades públicas del orden nacional —tanto del nivel central como descentralizado— suspenderán sus actividades laborales y la atención al público durante esta jornada.
Sin embargo, esta suspensión no aplica para todos. Sectores esenciales como salud, seguridad, movilidad, atención de emergencias y orden público continuarán operando con normalidad para garantizar la prestación de servicios básicos a la ciudadanía.
En el caso de empresas privadas, la decisión de acogerse o no al día cívico es voluntaria. Es decir, cada empleador puede definir si otorga o no la jornada libre a sus trabajadores.
Además, alcaldías y gobernaciones pueden decidir si se suman a la medida en sus territorios, por lo que el impacto puede variar dependiendo de la región.
Uno de los puntos más importantes es que el día cívico no es un festivo. Esto significa que, si una persona trabaja ese día, no tiene derecho a recargos adicionales ni pagos extra, ya que hace parte de la semana laboral ordinaria.
La jornada también tiene efectos administrativos. Al ser considerado día no hábil para entidades públicas, algunos trámites y obligaciones —como vencimientos tributarios— se trasladan automáticamente al siguiente día hábil.
Más allá de lo laboral, el Gobierno ha planteado este día como un espacio para generar conciencia ambiental y promover prácticas sostenibles en la sociedad colombiana, en medio de los desafíos climáticos que enfrenta el país.
Así, el 17 de abril no será un día festivo tradicional, pero sí una jornada con efectos reales en el funcionamiento del Estado y en la dinámica laboral, marcada por la flexibilidad y la decisión de cada institución o empresa.







