CIÉNAGA GRANDE DE SANTA MARTA_ Con un vivero de 250 mil plántulas y la siembra de especies nativas, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Corpamag, avanza en la recuperación de áreas degradadas en la Ciénaga Grande.
Pivijay, Remolino, Cerro de San Antonio, Salamina, Sitionuevo y El Piñón son los seis municipios donde el ente ambiental desarrolla la restauración ecológica.
Las intervenciones hacen parte del proyecto “Conservación de áreas estratégicas para el ordenamiento alrededor del agua y la justicia ambiental en la Ciénaga Grande de Santa Marta”, financiado con recursos del Sistema General de Regalías (SGR).
El plan contempla la producción y siembra de especies nativas y la rehabilitación de predios para recuperar la cobertura vegetal y restablecer las condiciones ecológicas del sistema.
De forma paralela, se implementarán sistemas silvopastoriles que integran árboles, arbustos y especies forrajeras en áreas ganaderas, adaptados a las condiciones de cada predio, para hacer la producción más compatible con la conservación.
Para lograrlo, la Corporación habilitó un vivero transitorio con capacidad para 250.000 plántulas, de las cuales 150.000 ya están en proceso de crecimiento.
Allí se cultivan especies nativas como tabaco, campano, totumo, cañaguate, guásimo y tolú, que luego serán trasladadas a los predios priorizados.
En el vivero, las plántulas reciben manejo técnico especializado para garantizar su desarrollo y adaptación antes de la siembra definitiva, lo que aumenta sus posibilidades de supervivencia.
Estas acciones son claves para el área de influencia de la Ciénaga Grande, donde la conexión entre los ecosistemas terrestres y el complejo lagunar depende directamente de la cobertura vegetal.
El proyecto se estructura en cuatro líneas de intervención: restauración de ecosistemas, recuperación de la conectividad hídrica, adaptación al cambio climático y gestión del riesgo, y fortalecimiento de la participación y la gobernanza ambiental.







