MONTERÍA_ El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a referirse públicamente a aspectos de su vida personal en medio de una polémica política desatada por una fotografía suya en la isla de Gorgona, donde fue visto de la mano con una mujer durante una visita oficial, lo que generó cuestionamientos por parte de sectores de la oposición.
La controversia se originó tras las críticas de la congresista Lina Garrido, del partido Cambio Radical, quien cuestionó la imagen del mandatario en redes sociales, argumentando que el momento no era apropiado debido a la emergencia que enfrenta el departamento de Córdoba por los efectos de la temporada invernal.
En respuesta, Petro utilizó su cuenta en la red social X para rechazar los señalamientos y expresar su posición frente a los debates sobre la vida privada de los funcionarios públicos. “Ni me interesa averiguarlas, ni me interesa que si usted es homosexual o heterosexual o ambas cosas o asexual”, escribió el presidente, en un mensaje que fue ampliamente comentado en medios y redes.
El jefe de Estado también hizo referencia a sus preferencias personales con una frase que generó diversas reacciones en la opinión pública: “Siempre me ha gustado el arte, la inteligencia, la erótica y la belleza”, señaló, en un intento por desviar la discusión hacia una defensa de su intimidad y valores personales.
Además, Petro aprovechó su publicación para contextualizar su viaje a Gorgona, aclarando que no fue un paseo sino una visita a científicos, miembros de la Armada y guardianes del parque, con quienes dialogó sobre temas ambientales. A la vez reiteró su compromiso con la situación en Córdoba y aseguró conocer las causas estructurales que afectan al departamento.
Esta no es la primera vez que el mandatario aborda asuntos de su vida privada en medio de debates políticos. En múltiples ocasiones, Petro ha pedido respeto por su intimidad y ha cuestionado a quienes centran la atención pública en aspectos personales en lugar de temas de interés nacional.
La respuesta del presidente ha reavivado la discusión sobre los límites entre lo público y lo privado para los líderes políticos en Colombia, especialmente en un contexto de alta polarización y confrontaciones constantes entre el gobierno y sectores de oposición a pocos meses de elecciones legislativas y presidenciales.







