BOGOTÁ_ La práctica de prestar cuentas bancarias a amigos, familiares o conocidos, incluso “como un favor”, puede acarrear consecuencias penales, financieras y judiciales severas para los colombianos, advirtieron expertos y autoridades financieras en 2026.
Según reportes recientes, aunque esta conducta es común en diferentes círculos sociales, las entidades reguladoras del sistema financiero y judicial mantienen controles estrictos contra este tipo de acciones, que pueden llevar a sanciones, bloqueos de cuentas y procesos judiciales.
Las autoridades han reiterado que prestar la cuenta personal para recibir o mover dinero ajeno puede vincular al titular con actividades ilícitas como lavado de activos o evasión de controles contra delitos económicos, aun cuando la persona no reciba dinero directamente ni participe activamente en la operación.
Expertos legales han señalado que una persona que facilita su cuenta para movimientos de dinero de terceros puede ser investigada bajo figuras penales relacionadas con delitos económicos. En casos extremos, esto podría derivar en procesos por lavado de activos o complicidad en delitos financieros, con penas que incluyen desde multas hasta privación de libertad dependiendo de la gravedad del caso y la normativa aplicable.
Además de los posibles castigos judiciales, el titular de una cuenta bancaria que actúe de esta forma también se expone a bloqueos temporales o definitivos de sus servicios financieros, afectación de su historial crediticio y dificultades para acceder a productos bancarios en el futuro.
Las autoridades han instado a los usuarios a no compartir sus claves ni permitir el uso de sus cuentas para terceros, subrayando que existe una clara distinción entre ayudar y convertirse, sin saberlo, en partícipe de prácticas que facilitan estafas, fraudes o el movimiento de recursos de procedencia desconocida.
En un contexto en el que Colombia continúa promoviendo la modernización digital de sus sistemas de pago y la inclusión financiera, expertos recuerdan que la educación financiera y el conocimiento de los riesgos asociados con el manejo de cuentas propias son clave para evitar caer en complicaciones legales y económicas.
Las advertencias buscan proteger a los usuarios frente a conductas que pueden parecer inofensivas, pero que en la práctica tienen implicaciones profundas en su estabilidad económica y legal.






