SANTA MARTA_ La Institución Educativa Distrital San Fernando, sede San Jorge, en el sur de Santa Marta, cumple más de tres meses sin servicio de agua potable, situación que preocupa profundamente a padres de familia, docentes y estudiantes al iniciar el calendario escolar sin condiciones básicas de salubridad.
La problemática se originó en octubre pasado, cuando los trabajos de pavimentación en la carrera 16C —a cargo de un contratista vinculado a la Gobernación del Magdalena— afectaron la red de suministro de agua que abastece al plantel educativo, dejando al centro escolar desconectado del servicio vital que requiere para higiene, consumo y preparación de alimentos.
Desde entonces, la comunidad educativa ha denunciado que, aunque la obra vial causó el daño, la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Essmar) se ha negado a reconectar el servicio, argumentando que la responsabilidad recaería exclusivamente en el contratista. Padres, docentes y directivos del colegio, sin embargo, sostienen que Essmar es la entidad técnica y operativa encargada del suministro de agua potable y alcantarillado, por lo que debería garantizar una solución inmediata.
En medio de la crisis, el colegio ha tenido que depender del suministro de agua mediante carrotanques, que incluso se utiliza para llenar la alberca del plantel, la cual hoy funciona como depósito principal para el recurso hídrico. A pesar de esto, miembros de la comunidad han denunciado que Essmar continúa facturando el servicio de agua potable, pese a que este no se presta de manera regular, lo que representa, según los afectados, un “doble cobro” por un servicio que no se está recibiendo.
La falta de agua potable en la institución representa una violación de derechos básicos de los niños, niñas y adolescentes, alertaron los representantes de la comunidad educativa, quienes también han señalado que la situación se ha convertido en una especie de “pelotica” de responsabilidad entre Essmar y el contratista, sin que ninguna de las partes ofrezca una solución definitiva.
Ante la ausencia de respuestas, los padres de familia y directivos han hecho un llamado urgente a los entes de control y a las autoridades distritales, exigiendo que se determine quién tiene la obligación de restablecer el agua potable en la institución y se actúe con prontitud para garantizar condiciones dignas de educación y salubridad en el centro escolar.
La I.E.D. San Fernando, fundada en 1970 y ubicada en una zona vulnerable de Santa Marta, enfrenta así un serio reto al intentar ofrecer educación de calidad sin acceso a uno de los servicios más esenciales para la salud y el bienestar de sus estudiantes.






