BOGOTÁ_ La crisis financiera de la reconocida cadena de ropa y accesorios Lili Pink continúa agravándose. En las últimas horas se conoció que varios centros comerciales del país solicitaron el desalojo de tiendas de la marca debido a presuntos incumplimientos en el pago de arriendos y otras obligaciones contractuales.
La situación se presenta luego de que la Superintendencia de Sociedades ordenara la liquidación judicial de Comercializadora Internacional St Even S.A., empresa propietaria de las marcas Lili Pink y Yoi, tras evidenciar un deterioro financiero que le impedía cumplir con sus obligaciones económicas.
Según la información revelada, algunos administradores de centros comerciales comenzaron a exigir la entrega de los locales ante el temor de que las deudas sigan aumentando en medio del proceso de liquidación. Incluso, varios establecimientos ya estarían adelantando procesos jurídicos para recuperar los espacios ocupados por la cadena.
La compañía, que llegó a convertirse en una de las marcas más reconocidas del sector textil y de moda juvenil en Colombia, acumuló pasivos superiores a los $235.000 millones y actualmente enfrenta reclamaciones de acreedores, proveedores y arrendadores.
El proceso de liquidación también ha generado incertidumbre entre trabajadores y clientes de la marca, debido al posible cierre masivo de tiendas en diferentes ciudades del país. De acuerdo con cifras conocidas por medios económicos, la empresa llegó a operar más de 350 puntos de venta entre Colombia y otros países de América Latina.
Hasta el momento, la compañía no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el futuro de sus establecimientos ni sobre las solicitudes de desalojo hechas por algunos centros comerciales.







