SANTA MARTA_ La solidaridad de los samarios volvió a ponerse de manifiesto. Más de 40 toneladas de ayudas humanitarias fueron recolectadas en Santa Marta para ser enviadas a las familias afectadas por el terremoto que golpeó recientemente a Venezuela, superando ampliamente la meta inicial de la campaña.
Durante 21 días consecutivos, el Parque de La Tenería se convirtió en el principal centro de acopio de una iniciativa liderada por la organización Venezolanos Organizados. Cientos de ciudadanos acudieron al lugar para donar alimentos no perecederos, medicamentos, kits de aseo, pañales, implementos de seguridad, insumos para rescatistas e incluso alimento para mascotas.
Heber Marín, coordinador de la campaña junto a Carla Ramones, destacó que la respuesta ciudadana desbordó todas las expectativas. Según explicó, el objetivo era reunir entre 12 y 15 toneladas de ayudas, pero la movilización permitió alcanzar cerca de 40 toneladas de donaciones.
El líder humanitario resaltó que la iniciativa recibió aportes no solo de habitantes de Santa Marta, sino también de personas procedentes de otras ciudades del país, turistas y ciudadanos extranjeros que se encontraban de paso por la capital del Magdalena.
El volumen de los elementos recolectados obligó a ampliar la capacidad de almacenamiento. Varias familias del sector de La Tenería facilitaron espacios en sus viviendas para guardar y clasificar las ayudas mientras eran organizadas para su despacho hacia Venezuela.
La labor fue posible gracias al trabajo de más de 30 voluntarios, entre colombianos y venezolanos, quienes durante tres semanas recibieron, clasificaron y empacaron cada uno de los productos destinados a las comunidades afectadas por el sismo.
Los organizadores informaron que un nuevo cargamento será enviado al estado La Guaira, donde las ayudas serán distribuidas entre las familias damnificadas mediante una red de coordinación humanitaria encargada de la logística de transporte y entrega. Asimismo, anunciaron que continuarán realizando jornadas intermitentes de recolección de donaciones, de acuerdo con la capacidad operativa de los voluntarios.
La campaña se convirtió en un símbolo de la solidaridad de Santa Marta con el pueblo venezolano y en una muestra de cooperación ciudadana frente a una de las emergencias humanitarias más graves registradas en el vecino país durante los últimos años.






