SANTA MARTA_ La construcción de la doble calzada Ciénaga–Barranquilla continúa avanzando en sus diferentes frentes de obra, una intervención considerada estratégica para mejorar la movilidad y fortalecer la conexión terrestre entre los departamentos del Magdalena y Atlántico.
Durante el Comité N.º 21 de Seguimiento de Obra, encabezado por la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, se conoció que ya fueron asfaltados los primeros 652 metros de vía correspondientes a la primera fase de las intervenciones.
Este tramo hace parte de los 3,2 kilómetros comprendidos entre la variante de Ciénaga y el sector del peaje de Tasajera, uno de los puntos contemplados dentro del desarrollo del megaproyecto vial.
La obra es ejecutada a través de la Concesión Ruta Magdalena Sierra Mar y contempla un corredor de 166,82 kilómetros bajo operación y mantenimiento, además de las diferentes intervenciones de construcción previstas en sus unidades funcionales.
Uno de los aspectos destacados por la administración departamental es el esquema de financiación del proyecto. La inversión está calculada en aproximadamente $2,7 billones, provenientes de capital privado, por lo que su ejecución no requiere desembolsos de recursos públicos por parte del Departamento del Magdalena.
La Gobernación considera que el proyecto permitirá transformar uno de los corredores viales más importantes del Caribe colombiano debido a su papel en la conexión entre Santa Marta y Barranquilla y en el tránsito de pasajeros y carga por esta zona del país.
Su desarrollo busca mejorar las condiciones de movilidad, pero también fortalecer la competitividad regional mediante una infraestructura con mayores capacidades para responder al crecimiento del tráfico y las necesidades logísticas del territorio.
La intervención se desarrolla, además, sobre uno de los corredores ambientalmente más sensibles del Caribe colombiano, al encontrarse entre el mar Caribe y la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Por esta razón, el proyecto incorpora la gestión ambiental dentro de su objeto contractual, junto con los estudios y diseños, la gestión social y predial, la construcción, rehabilitación, operación y mantenimiento de la vía.
Las características del territorio obligan a que las obras avancen bajo el cumplimiento de las disposiciones ambientales aplicables y con criterios orientados a la sostenibilidad y protección de los ecosistemas presentes en el corredor.
La Ciénaga Grande de Santa Marta constituye uno de los complejos lagunares más importantes del país y durante décadas la infraestructura que atraviesa el sector ha estado vinculada a discusiones sobre la necesidad de garantizar una adecuada conectividad hidrológica entre el complejo cenagoso y el mar Caribe.
En ese contexto, la administración departamental aseguró que continuará verificando tanto el avance físico de las intervenciones como el cumplimiento de los diferentes componentes establecidos para el proyecto.
La gobernadora Margarita Guerra reiteró el seguimiento de su administración a la doble calzada Ciénaga–Barranquilla, con la expectativa de consolidar una infraestructura que contribuya a mejorar la conectividad del Magdalena y del Caribe colombiano sin desconocer las particularidades ambientales del territorio atravesado por el corredor.







