ZONA BANANERA_ Un nuevo vendaval acompañado de intensas lluvias y fuertes ráfagas de viento golpeó al municipio de Zona Bananera, Magdalena, dejando afectaciones preliminares en 17 barrios de los corregimientos de Orihueca y Guacamayal, apenas una semana después de otra emergencia climática que perjudicó a cientos de familias y cultivos de banano.
El fenómeno se registró durante la noche del miércoles y provocó viviendas destechadas, paredes deterioradas, árboles derribados y dificultades en la movilidad, mientras las autoridades iniciaron recorridos para establecer la magnitud de los daños.
La alcaldesa de Zona Bananera, Clareth Olaya Jiménez, informó que el balance inicial da cuenta de seis barrios afectados en Guacamayal y otros 11 en Orihueca, este último corregimiento como uno de los sectores más golpeados.
Equipos de Gestión del Riesgo, acompañados por la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional, se desplazaron hasta las comunidades para realizar un censo que permita determinar cuántas familias resultaron damnificadas y cuáles son sus principales necesidades.
Orihueca concentra las mayores afectaciones
De los 17 barrios incluidos en el reporte preliminar, 11 corresponden a Orihueca. Allí fueron identificados daños en viviendas y árboles caídos en diferentes puntos, algunos de los cuales terminaron sobre las vías y ocasionaron dificultades temporales para el tránsito.
Las autoridades también están verificando el estado de techos, paredes y otras estructuras que pudieron quedar debilitadas por la fuerza de los vientos, con el objetivo de establecer si representan algún riesgo para las familias.
En Guacamayal, por su parte, seis barrios presentan afectaciones. Los primeros recorridos también han permitido identificar daños en viviendas, caída de árboles y problemas en algunos sectores viales.
La administración municipal mantiene además especial vigilancia sobre el río Sevilla, cuyo caudal aumentó como consecuencia de las lluvias registradas durante las últimas horas. Las autoridades permanecen atentas a las condiciones climáticas y a cualquier nueva situación que pueda presentarse en las comunidades próximas al afluente.
Segundo vendaval en menos de diez días
La nueva emergencia ocurre pocos días después del vendaval que golpeó a Zona Bananera el pasado 6 de agosto, cuando fuertes vientos y granizo dejaron 2.302 personas afectadas, pertenecientes a 666 familias.
Ese primer episodio también ocasionó pérdidas en el sector agrícola. De acuerdo con el balance de la administración municipal, aproximadamente 221 hectáreas de cultivos de banano resultaron afectadas.
Ante la sucesión de emergencias, la alcaldesa Clareth Olaya solicitó acompañamiento y apoyo del Gobierno nacional para atender a las comunidades perjudicadas y responder a las necesidades que sean identificadas durante los censos.
Mientras avanza la evaluación, las autoridades recomendaron a los habitantes mantener las precauciones ante la posibilidad de nuevas lluvias y fuertes vientos y evitar acercarse a árboles, postes, paredes, techos u otras estructuras que presenten daños.
Con dos vendavales registrados en poco más de una semana, Zona Bananera enfrenta nuevamente los efectos de las condiciones climáticas adversas, mientras las autoridades intentan establecer el número definitivo de damnificados y dimensionar los daños en viviendas, infraestructura y actividades productivas.







