La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) reconoció como víctimas de las extintas FARC-EP a varios pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el marco de las investigaciones que adelanta por los crímenes cometidos durante el conflicto armado en esta región del Caribe colombiano. La decisión hace parte del Macrocaso 09, que investiga las violaciones a los derechos humanos y las afectaciones sufridas por pueblos y territorios étnicos.
Entre las comunidades reconocidas se encuentran los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa, Kankuamo, Ette Ennaka y Wayúu, así como comunidades afrodescendientes asentadas en la Sierra Nevada y zonas cercanas. Según la JEP, estas poblaciones fueron víctimas de graves hechos de violencia atribuibles a distintos actores armados, entre ellos las antiguas FARC, que dejaron impactos profundos sobre sus territorios, sus formas de vida y su pervivencia cultural.
La jurisdicción ha documentado hechos como homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos, violencia sexual, instalación de minas antipersonal y afectaciones a sitios sagrados, conductas que generaron daños colectivos y pusieron en riesgo la existencia física y cultural de estas comunidades. De acuerdo con las investigaciones, cerca de 90.000 víctimas han sido identificadas en la Sierra Nevada de Santa Marta y territorios adyacentes dentro de este proceso judicial.
La decisión representa un avance en el reconocimiento de los impactos diferenciados que el conflicto armado tuvo sobre los pueblos étnicos del país y permitirá que estas comunidades participen de manera activa en los procesos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición que adelanta la JEP. Asimismo, servirá para determinar responsabilidades de los máximos responsables de los crímenes investigados y establecer medidas restaurativas orientadas a la reconstrucción del tejido social y cultural de los territorios afectados.







