Santa Marta - 10 de julio de 2026
SieteDías
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión
No hay resultados
Ver todos los resultados
SieteDías
No hay resultados
Ver todos los resultados

La segunda oportunidad de una mujer en el campo magdalenense

SieteDías Por SieteDías
18 de junio de 2026
0 0
La segunda oportunidad de una mujer en el campo magdalenense

Le puede interesar

Inician trabajos para restablecer el flujo de agua hacia la Ciénaga Grande

Alertan por aumento de extorsiones contra trabajadores del turismo en Santa Marta

Santa Marta se prepara para vivir su Fiesta del Mar con alegría y tradición

SANTA MARTA_ A Della Orozco de la Hoz la violencia le quitó el derecho a sembrar. Lejos del campo, su exilio duró años frente a una máquina de coser, demostrando que al campesino se le puede arrancar del suelo, pero jamás se le puede borrar el territorio del alma.
La risa de Della está llena de vida. A sus 60 años, con cuatro hijos criados y 14 nietos, ha recuperado lo que las balas y el miedo le arrebataron hace décadas: el derecho a tocar la tierra y decir, con la frente en alto, “esta tierra sí es mía”.
Hoy es una de las beneficiarias del predio Paraíso —un símbolo de dignidad de 103 hectáreas en el departamento del Magdalena— que representa el epicentro de su segunda oportunidad. Pero, para entender el tamaño de su victoria, primero hay que mirar las cicatrices de un camino marcado por el despojo.
El rugido de la máquina de coser vs. el silencio del campo
Nacida en Pivijay, Magdalena, Della vivió allí hasta los 15 años, cuando sus padres compraron un pedazo de tierra en un corregimiento de ese municipio.
“Yo era feliz”, recuerda con nostalgia.
La violencia en Colombia nunca ha sido un fenómeno abstracto, tiene nombres, apellidos y llega sin avisar. Los malos le notificaron que ella y su familia debían abandonar su finca si no querían pagar con sangre.
Tiempo después, la historia se repitió. Su hermano, Rafael Orozco, compró diez hectáreas en la vereda Calle Larga (corregimiento  Caraballo, jurisdicción de Pivijay). Otra vez las amenazas, otra vez el miedo. Rafael tuvo que huir hacia Venezuela y a la familia le tocó malvender el terreno para salvar sus vidas.
Con los pocos pesos recuperados y un préstamo, Della llegó a Fundación, en el centro del Magdalena. Cambió el machete por las agujas y el cielo abierto por el techo de zinc. Montó una modistería. Su primera aliada fue una máquina de pedal Singer Sport. Viajaba a las bodegas de Barranquilla a comprar telas por kilo y se capacitó en costura. Aprendió el oficio y sacó a su familia adelante con una tenacidad admirable.
“Eso me dolió mucho porque toda la vida he sido campesina”, confiesa.
Estar encerrada entre cuatro paredes cosiendo ropa ajena era la antítesis de su ser. Su resistencia no fue solo económica, fue cultural: se negó a dejar de sentirse parte de la tierra.
“El campo, para quien lo lleva en la sangre, no es un simple negocio, es vocación”, dice.
Con los ahorros de la costura, Della compró, años después, un lote de doce hectáreas donde sembraba yuca, a pulso, desafiando la equivocada frase de que las mujeres no pueden administrar la tierra. Sin embargo, el cuerpo pasa factura.
“Una enfermedad y dolores en el cuerpo me obligaron a vender el terreno”, expresa.
No obstante, su amor por el campo la salvó de la quiebra: se quedó con unas cuantas vacas y con el dinero construyó dos apartamentos para asegurar un techo.
Parecía el retiro definitivo de una mujer que ya le había cumplido a la sociedad. Sin embargo, la justicia histórica suele reclamar sus espacios.

Un 5 de diciembre quedó grabado en su memoria. Sonó el teléfono. Al otro lado de la línea, una persona funcionaria de la Agencia Nacional de Tierras pronunció las palabras que Della llevaba esperando toda una vida: “Della, te van a dar tierra. Petro te va a dar tierra”.
“Estallé de la felicidad, era lo que siempre había buscado”, dice con los ojos brillantes.
El papeleo y la espera institucional terminaron el 28 de marzo del 2025, cuando la adjudicación del predio Paraíso se hizo oficial. Era la materialización de la Reforma Agraria, el cumplimiento de una deuda histórica con las mujeres rurales.
 
Della no lo pensó dos veces. Empacó sus pocas pertenencias, reunió a sus 15 vacas y regresó al lugar al que pertenece. Hoy, la modistería es un recuerdo noble de los años de resistencia urbana, y la tierra es su presente. En Paraíso ya brotan la yuca, la patilla y la batata, cultivos que son el sustento de su hogar y parte de la soberanía alimentaria del departamento.
En el predio trabaja con sus hijos y su compañero de vida. El bien rural es un modelo de agricultura familiar y comunitaria, demostrando que la Reforma Agraria funciona porque la tierra está en manos de quien la sabe labrar.
“Aquí estoy en lo que más me gusta hacer en la vida: ser campesina. Soy campesina de verdad, siempre he sido campesina y eso me llena de orgullo”, sentencia, segura de que nunca más abandonará el campo.
Buy JNews
PUBLICIDAD

Notas

Inician trabajos para restablecer el flujo de agua hacia la Ciénaga Grande
Localía

Inician trabajos para restablecer el flujo de agua hacia la Ciénaga Grande

10 de julio de 2026
Santa Marta registra crecimiento del 18,8 % en llegada de viajeros internacionales
Localía

Alertan por aumento de extorsiones contra trabajadores del turismo en Santa Marta

10 de julio de 2026
Santa Marta se prepara para vivir su Fiesta del Mar con alegría y tradición
Localía

Santa Marta se prepara para vivir su Fiesta del Mar con alegría y tradición

10 de julio de 2026
Habitantes de Taganga marcharon contra posible constitución de resguardo indígena
Localía

Habitantes de Taganga marcharon contra posible constitución de resguardo indígena

9 de julio de 2026
Avanza recuperación de predio en el barrio Garagoa para proyecto comunitario
Localía

Santa Marta fue la sexta ciudad con mayor variación mensual de precios en junio

9 de julio de 2026
Sector bananero solicita la creación del Distrito Quinto de Policía y mayor pie de fuerza para el municipio de Zona Bananera
Localía

Sector bananero solicita la creación del Distrito Quinto de Policía y mayor pie de fuerza para el municipio de Zona Bananera

9 de julio de 2026

Lo más leído

  • Tolú Jazz Quintet trae a Santa Marta los sonidos del Caribe

    Tolú Jazz Quintet trae a Santa Marta los sonidos del Caribe

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Gobernación, empresarios y Fuerza Pública sellan acuerdo para reforzar la seguridad en el Magdalena

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • El llamado de la gobernadora Margarita Guerra en la Cumbre Global de Seguridad

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Habitantes de Taganga marcharon contra posible constitución de resguardo indígena

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Ofertan 20 vacantes de empleo para diferentes perfiles en Santa Marta

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
SieteDías

© 2013-2026 Derechos reservados a SieteDías de Información y Comunicación S.A.S.

Menú

  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
  • Opinión

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión

© 2013-2026 Derechos reservados a SieteDías de Información y Comunicación S.A.S.