BOGOTÁ_ Los colombianos que adquieren productos a través de plataformas de comercio electrónico internacional como Shein, Temu y AliExpress empezarán a pagar Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 19 % por sus compras, sin importar el valor del pedido, tras un cambio en las normas tributarias vigente desde este año.
Hasta ahora, muchos consumidores podían recibir envíos de bajo costo sin pagar este gravamen gracias a una exención para paquetes de bajo valor. Sin embargo, la nueva regulación elimina esa ventaja y todas las compras internacionales estarán sujetas al impuesto, ya sea que el IVA se incluya en el precio final del producto o se cobre al ingresar el paquete al país.
El ajuste en la normativa responde a una estrategia del Gobierno nacional para equilibrar la competencia entre el comercio tradicional colombiano y las plataformas extranjeras, que durante años operaron con ventajas fiscales frente a los comerciantes locales. Asimismo, con esta medida se busca incrementar el recaudo fiscal, combatir prácticas como la subfacturación de mercancías y reducir el ingreso irregular de productos al país.
Expertos en comercio y economía destacan que la eliminación de la exención al IVA para compras en línea es una tendencia que también se observa en otras naciones, donde las autoridades han ajustado sus marcos tributarios para adaptarse al crecimiento del comercio electrónico transfronterizo y garantizar un trato más equitativo con los negocios nacionales.
Para los consumidores habituales de estas plataformas asiáticas, la medida se traducirá en precios finales más altos y en posibles cobros adicionales al momento de recibir los pedidos, lo que podría impactar especialmente en compras frecuentes de pequeños artículos de moda, accesorios y productos de uso cotidiano.
Pese al cambio tributario, las autoridades aclararon que las plataformas seguirán operando con normalidad en Colombia y que no se impondrán restricciones de acceso o bloqueos a estas tiendas digitales, ya que la modificación es exclusivamente tributaria.
El nuevo escenario marca un hito en la regulación del comercio electrónico internacional en el país y podría desacelerar las compras impulsivas en estas plataformas, al tiempo que busca beneficiar al comercio local que durante años ha reclamado condiciones más equitativas frente a los gigantes del e-commerce.
Esta modificación forma parte de un conjunto de ajustes fiscales adoptados por el Gobierno para responder a las necesidades de ingresos y a los retos del mercado digital global en rápida expansión.






