SANTA MARTA_ Las obras para transformar uno de los puntos más críticos de la vía Ciénaga-Barranquilla comenzaron oficialmente. La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, junto con la ministra de Transporte, Elsa Noguera, y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, dieron inicio a los trabajos en el kilómetro 19 del corredor vial.
La intervención busca responder a dos problemas que durante años han condicionado este importante eje del Caribe colombiano: la necesidad de ampliar y mejorar la seguridad de la carretera y el avance de la erosión costera en sectores donde el mar se encuentra cada vez más próximo a la vía.
El inicio de los trabajos se produjo después de mesas técnicas entre los ministerios de Transporte y Ambiente, la Gobernación del Magdalena, el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), Invemar, contratistas e interventores.
El kilómetro 19 ha sido identificado como uno de los sectores de mayor vulnerabilidad frente a la erosión costera. Allí comenzó la construcción del viaducto en doble calzada contratado por Invías.
La infraestructura permitirá alejar la circulación vehicular de los efectos directos de la erosión y garantizar condiciones de mayor seguridad para quienes diariamente utilizan la carretera que comunica al Magdalena y el Atlántico.
El proyecto forma parte de la denominada ‘Vía Milagro’, estrategia con la que el Gobierno nacional pretende avanzar en la doble calzada entre Santa Marta y Barranquilla mientras desarrolla acciones de restauración ambiental.
Además de este punto, está prevista la construcción de un segundo viaducto en el kilómetro 28, con una longitud aproximada de tres kilómetros. Las licencias ambientales para las dos estructuras fueron otorgadas por la Anla durante agosto.
El componente ambiental constituye uno de los aspectos centrales de la intervención.
El propósito es combinar la denominada infraestructura gris —correspondiente a las obras de ingeniería vial— con infraestructura verde, mediante acciones que permitan recuperar la conectividad hídrica, restaurar manglares, proteger la biodiversidad y reducir las afectaciones sobre la fauna.
La carretera construida históricamente entre el mar Caribe y la Ciénaga Grande modificó los intercambios naturales de agua del ecosistema. Con las nuevas estructuras se pretende favorecer nuevamente esa conectividad mientras se mantiene un corredor vial seguro.
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, destacó el trabajo adelantado con Invías, la Anla y las demás autoridades para realizar las modificaciones y obtener los permisos requeridos para desarrollar una solución que responda tanto a las necesidades de movilidad como a las ambientales.
La gobernadora Margarita Guerra destacó que la articulación entre las entidades nacionales y territoriales ha permitido destrabar procedimientos necesarios para avanzar con las obras.
La mandataria insistió en la necesidad de contar con un cronograma eficiente que permita reducir los tiempos previstos para la entrega de las intervenciones, sin abandonar el concepto de una vía que integre soluciones ambientales y de ingeniería.
Por su parte, la ministra Elsa Noguera aseguró que la intervención del kilómetro 19 resulta estratégica no solamente por el riesgo que representa la erosión, sino por la importancia que tiene el corredor para la conectividad del Caribe.
El Gobierno espera que las mejores condiciones viales también generen beneficios económicos para las poblaciones asentadas alrededor de la Ciénaga Grande, especialmente mediante el fortalecimiento de actividades como la pesca y el turismo y un mejor acceso de los productores a los mercados.
Los nuevos viaductos se suman a otras intervenciones que se desarrollan sobre el corredor Ciénaga-Barranquilla.
En abril comenzaron los trabajos correspondientes a los primeros 3,2 kilómetros de doble calzada desde la conexión con la Variante de Ciénaga hacia Tasajera. El proyecto de la APP Ruta Magdalena Sierra Mar contempla en su conjunto 49,92 kilómetros de construcción y la operación y mantenimiento de 166,82 kilómetros.
También se encuentra en funcionamiento la Variante de Ciénaga, una infraestructura de aproximadamente 8,3 kilómetros que incluye doble calzada, conexiones viales, retornos, glorietas, un puente sobre el corredor férreo y un viaducto que bordea la Ciénaga Grande.
Con el comienzo de los trabajos en el kilómetro 19, el proyecto entra ahora en uno de sus tramos más complejos y esperados.
El reto será conseguir que la ampliación de una carretera estratégica para el transporte de pasajeros y mercancías en el Caribe avance simultáneamente con la protección de la Ciénaga Grande de Santa Marta y con una solución de largo plazo frente a la erosión que amenaza este corredor.







