Un grupo de jóvenes de la zona rural de Santa Marta triunfan hoy con la creación de rutas turísticas, en las que reciben visitantes nacionales y extranjeros, mostrándoles los paisajes naturales por donde en otrora permeó la violencia de la cual ellos fueron objetivos.
Se trata de 16 jóvenes víctimas del conflicto armado que después de beneficiarse de la iniciativa ‘Anfitriones para la Paz’, promovida por ICCO Conexión, convirtieron la violencia en rutas de ecoturismo como parte de un emprendimiento de paz.
Juan David Amaya, emprendedor y gerente de la iniciativa ‘Tierra Nativa’, manifestó que la oportunidad de pasar de la violencia al ecoturismo «ha transformado la vida de sus familias».
Este emprendedor espera mayores visitantes para que de esta manera más jóvenes puedan beneficiarse.
‘Kasoguies’, es el emprendimiento de jóvenes residentes de la zona rural y es la integración de 7 rutas ecoturísticas distribuidas entre el corredor veredal Bonda – Guachaca.
Una de las rutas senderistas dentro de los emprendimientos es Bunkuany, una pequeña ciudad perdida en medio de la Sierra Nevada, la cual contiene las ruinas indígenas más antiguas de la zona.
El recorrido es un camino lleno de una exuberante fauna y flora, además de cascadas y miradores con vistas hermosas. Permite que sus visitantes se relajen en este lugar sagrado y único.
Otro de los emprendimientos es la ‘Cabaña El Oasis’, ubicada en la vereda El Boquerón corregimiento de Bonda, Sierra Nevada de Santa Marta. ¡Una apuesta al turismo comunitario!.
También lideran ‘Cacao de la Sierra’, una experiencia agroturística donde se aprende un poco de la experiencia sensorial con el cacao y el chocolate.
“Con educación, con formación entregamos herramientas a los jóvenes y los alejamos de la violencia, es satisfactorio ver que 16 jóvenes de la zona rural han emprendido desde sus mismas zonas, desde sus mismos lugares y han transformado su vida y la de su familia” aseguró Andrés Burgos, líder de Organización Internacional del Cacao (ICCO).