Santa Marta - 10 de julio de 2026
SieteDías
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión
No hay resultados
Ver todos los resultados
SieteDías
No hay resultados
Ver todos los resultados

La ‘Llorona Loca’ de Viernes Santo desapareció sin dejar rastro

Por Luis Oñate Gámez

SieteDías Por SieteDías
7 de abril de 2023
0 0
La ‘Llorona Loca’ de Viernes Santo desapareció sin dejar rastro

Era una mujer alta y delgada, de una cabellera larga y desordenada que no le dejaba ver la cara. Sus brazos alargados le llevaban las manos huesudas hasta las rodillas. Vestía una túnica blanca con hilachas en la parte baja y no se le veían los pies; parecía flotar sobre el aire. Su llanto quejumbroso me hizo erizar la piel. Estaba asomado por una hendija de la puerta porque minutos antes me desperté con el aullido de los perros.

Así, en forma detallada y sin omitir ni una coma, escuché a muchos adultos mayores en mi pueblo Algarrobo, narrar la manera cómo llegaron a conocer a La Llorona Loca.

Una leyenda de terror que los Viernes Santo a la mayoría de las personas, sobre todo a los niños, nos hacía dormir temprano y en silencio, pues era una constante que ese espanto le saliera a los que estuvieran despiertos y se llevaba a quienes tenían la osadía de estar en la calle a las 12 de la noche.

Le puede interesar

Más Estado o más mercado: lo que realmente se juega en la segunda vuelta

Entre el banano y el río vota el Magdalena

Los que dejaron de buscar: el rostro de mujer del desempleo oculto en Santa Marta

Muchos años después, conocí que José Rafael Oñate, mi hermano mayor, con Robertico Mendinueta, Héctor Vélez, Alfonso Parra y varios otros de su gallada, se reunían a escondidas los Viernes Santo para realizar en el pueblo escenas de terror.

A las doce de la noche salían a llorar con requiebro, iban de esquina en esquina, el uno le respondía al otro mientras avanzaban, cubriendo casi todas las calles.

El silencio y la quietud de las noches de los meses de marzo y abril, más la oscuridad reinante para esa época en el pueblo, les ayudaba a multiplicar el mensaje.

El Sábado de Gloria desde la buena mañana la noticia sobre la supuesta aparición de ‘La Llorona Loca’ se tomaba todas las reuniones en el pueblo.

Buy JNews
PUBLICIDAD

Cada contertulio, supuesto testigo del hecho, le imprimía su sello a la historia, pero siempre teniendo como eje central la fisonomía del personaje. Así, el mito tomó los ribetes fantásticos que posiblemente lo ayudaron a perdurar por muchos años más.

Hoy la leyenda comienza a desaparecer y de la nueva generación muy pocos la conocen. Y es que ya no hay quienes emulen a los José Rafael, Robertico, Héctor, Alfonso y todo el combo.

Algunos afirman que quizás el desarrollo tecnológico ha coadyuvado a que en Algarrobo y en otros pueblos del Magdalena, el mito muera.

LA HISTORIA

En lo poco que he logrado investigar he notado que la historia de La Llorona va de México a Chile, al parecer, se trató de una leyenda que vino de Europa y se fusionó con un mito de los nativos de este continente. Claro está que, en cada región y país, tiene algunos trazos diferentes, pero en el fondo es casi la misma.

Mientras que en Algarrobo, Magdalena y otros pueblos aledaños, el espanto solo aparecía el Viernes Santo, en los Llanos Orientales y en algunas zonas del Caribe colombiano La Llorona vagaba cualquier día del año por calles y caminos oscuros y solitarios.

En gran parte del Caribe colombiano se le conocía simplemente como La Llorona, el apelativo de Loca se lo colocaron luego de que en el siglo pasado, en la década del 60, se popularizara la canción del maestro José Barros Palomino, y como se trataba de un espanto que lloraba le quedó preciso.

El compositor describió majestuosamente en una crónica musical su encuentro con esta Llorona Loca en una calle de Tamalameque, Cesar:

“A mí me salió una noche/una noche de carnaval/me meneaba la cintura/como iguana en un matorral”, narra el autor en una estrofa de su obra musical.

Notas

Opinión

Más Estado o más mercado: lo que realmente se juega en la segunda vuelta

16 de junio de 2026
Opinión

Entre el banano y el río vota el Magdalena

9 de junio de 2026
Opinión

Los que dejaron de buscar: el rostro de mujer del desempleo oculto en Santa Marta

1 de junio de 2026
Opinión

Cómo vota el Magdalena: la huella territorial del clientelismo

25 de mayo de 2026
Opinión

El campo del Magdalena: cuando la pobreza se hereda

19 de mayo de 2026
Opinión

Día de la Madre: cuando el cuidado se convierte en penalización económica

11 de mayo de 2026

Lo más leído

  • Tolú Jazz Quintet trae a Santa Marta los sonidos del Caribe

    Tolú Jazz Quintet trae a Santa Marta los sonidos del Caribe

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Gobernación, empresarios y Fuerza Pública sellan acuerdo para reforzar la seguridad en el Magdalena

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • El llamado de la gobernadora Margarita Guerra en la Cumbre Global de Seguridad

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Habitantes de Taganga marcharon contra posible constitución de resguardo indígena

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
  • Ofertan 20 vacantes de empleo para diferentes perfiles en Santa Marta

    0 Compartir
    Compartir 0 Tweet 0
SieteDías

© 2013-2026 Derechos reservados a SieteDías de Información y Comunicación S.A.S.

Menú

  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
  • Opinión

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Localía
  • Otros lugares
  • Deporte
  • Sociedad
  • Finde
    • Memoria
  • Opinión

© 2013-2026 Derechos reservados a SieteDías de Información y Comunicación S.A.S.